Mi primer Disco: Salto al vacío


Mi primer disco fue mi primer contacto con las discográficas, pero también fue mi primer contacto con el mundo capitalista desenfrenado. 

Acababa de salir de mi crisálida y estaba más verde que una manzana. No tenía ni idea de cómo funcionaba ese mundo. Bueno, en realidad tenía una vaga idea: pensaba que fichada por Sony, teniendo una oficina de managerment y una editorial, lo demás sería coser y cantar y todo ocurriría como por arte de magia. 

Bonita ignorancia. 


Quería ser cantante y era a todo Sí . 

Fueron momentos de mucha incertidumbre y mucha osadía. Yo hippie e ingenua, jodida pero contenta, confíe en lo que el destino tenía preparado para mí.

Y ahí estaba yo, sintiendo que todo se me iba de las manos, que ya nada lo controlaba yo. Yo era una simple espectadora de mi propia vida.

Debía de sentirme feliz, pero no era así. 

La figura de coach, no existía por aquel entonces, pero la hubiera necesitado. Alguien que te acompañara en este proceso, ayudarte a saber donde estas y a gestionar todos estos cambios. 

Tenía un miedo increíble.

Pánico. 

No supe que hacer con todo eso.

Por eso, ten cuidado con lo que le pides al universo que a lo mejor se hace realidad. 


En la grabación me quedé muda. 

Mis canciones recién salidas de mi rincón fantástico, directamente a los Estudios Track de Madrid, convirtiéndose en una producción sobrecargada de instrumentos difícilmente de procesar por mi cabeza.

Sentí que no era mi historia, simplemente observaba, aprendía y sufrí las consecuencias de "No estar". 

No estar en mi, no respetarme. 

Por lo que mi Voz decidió que no saldría.

Gonzalo Benavides, mi productor, no fue justamente una ayuda, si no todo lo contrario. Su intención era, presionarme, depositando en mí su frustración como productor.

Siempre he pensado que en un disco se queda grabado también el ambiente que se genera en ese momento. Y lo que viví yo, no fue justamente un sueño. 

Puedo decir, que después de mucho tiempo volví a escuchar este disco y no me desagradó tanto. Pero hasta entonces, mi voz me recordaba todos esos momentos de angustia. 

Solo había descontrol. 

Un montón de músicos increíbles y un  montón de pistas que luego ya se editarían en en la mezcla. No había dirección, por lo que canté, con todo el estrés de que casi no quedaba presupuesto.  

Por otro lado, tenía a Manolo, mi guitarrista por aquel entonces con el que compuse algunas de las canciones que se grabaron en el disco. Tampoco tenía experiencia en el estudio y tampoco soportaba ese ambiente, por lo que contribuía a que no pudiera engañarme a mi misma y seguir con esa farsa como si nada para sacar fuerzas suficientes para grabar la voz.

No reconocía mis canciones, ni a mi misma. 

A pesar de todas las adversidades, esto solo acababa de empezar.

Por otro lado, si hay algo con lo que me quedo fue conocer a los músicos que acabarían produciendo mas tarde, Dulce Kaos y Oasis. 

Geni y Candi Caramelo, hicieron que esa grabación tuviera algo de Rock and roll. Y al cabo de un tiempo, me llamaron para contar con ellos por si decidía en algún momento no volver a repetir esa historia donde nada tenía sentido. 

Y yo quería eso,
Grabar con una banda

A lo 1, 2, 3...

Come on!



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